
Max Mosley, ha tomado la bandera de la Fórmula 1, hace y deshace a su antojo, gobierna la FIA a golpe de decreto, pese a quien pese y sin importarle lo que vaya dejando por el camino, la próxima victima puede ser Ferrari.
La semana pasada el máximo órgano rector del deporte automovilístico impuso un doble campeonato de F1, unos equipos podrán gastar lo que quieran pero estarán muy limitados en sus desarrollos mientras que otros estarán limitados a gastar 40 millones de libras esterlinas pero tendrán manga ancha en los desarrollos.
Ante la amenaza que Ferrari intente persuadir a los demás equipos para oponerse a sus planes, el señor Mosley dejó claro en una entrevista al Financial Times “El deporte puede sobrevivir sin Ferrari”, dijo, reconociendo que su continuación en el deporte no puede ser garantizada. “Sería muy, muy triste perder Ferrari. Es el equipo nacional italiano. ”
El presidente de la FIA está convencido que sus medidas son necesarias porque “la crisis no ha golpeado realmente a la Fórmula 1 todavía” debido a los contratos publicitarios todavía en vigor. “Perdimos a Honda, pero el golpe de verdad llegará cuando haya que renovar los contratos de patrocinio. Grandes empresas como ING, RBS o Allianz no estarían ya este año si no fuera por los contratos que les atan”, advirtió Mosley.
Montezemolo ha amenazado con bloquear la normativa en la próxima reunión de la FOTA que tendrá lugar el miércoles en Londres, en una carta a la FIA el presidente de Ferrari dijo: “Todos los aspectos de la nueva reglamentación deberían ser revisados cuidadosamente”
Sin duda, y dándole la vuelta al titular, la Fórmula 1 puede vivir sin Max Mosley, tal vez mejor de lo que está viviendo ahora.